Mansiones de 100 millones de dólares, colección de
autos personalizados de no menos de 100 mil dólares cada uno, jet privado, asediado
por los paparazzi, eventos sociales por todo lado y a toda hora, muchos amigos
y amigas, 15 millones de dólares de salario por cada película filmada,
entrevistas en la tele (Opra of course), revistas, etc. Viajes a los lugares
más exóticos del mundo, propiedades en las playas más exclusivas, etc. Es
decir, una celebridad de Hollywood mantiene un hiper condicionamiento con los
bienes exteriores, su felicidad exterior es gigantesca, pero su felicidad
interior es muy pobre, porque su vida está llena de motivos temporales para
tener sentido. Un actor de cine famoso, millonario, no es capaz de despojarse
de su interés propio, de desnudar su personalidad egoísta, sino que necesita
alimentar su ego insaciable en forma permanente, es un pobre esclavo de su personalidad,
de su vanidad, de su apariencia externa (Hay excepciones, pero muy pocas).
Análisis ontológico de una actor de cine:
Análisis ontológico de una actor de cine:
Si tomamos una celebridad de Hollywood, y
mentalmente le despojamos de las cualidades que lo individúan (alto, apuesto,
sano, ojos azules, atlético, voz grave seductora, famoso, millonario,
apasionado con su trabajo de actor, generoso, altruista, simpático, etc.), y le
dejamos únicamente las cualidades que lo especifican (ser substancial,
material, viviente, sensible y racional), ¿Qué le podría suceder a ese famoso?
¿Sería capaz de sostenerse con base en la plenitud de su vida interior? ¿Podría
vivir sin sus motivos exteriores y encontrar la libertad absoluta? ¿Qué
quedaría de esa luminaria de Hollywood? ¿Una pequeñita vela en vías de
extinción o una extraordinaria e incandescente luz interior clarificadora en
cuanto a la necesidad de vivir sin condicionamientos exteriores? Vaya, qué
estatura espiritual más pequeña la que tienes! ¡Qué dependencia más grande la
que tenías con tu felicidad exterior!
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